| 01 | Job continuó pronunciando su poema, y dijo: |
| 02 | ¡Si pudiera volver a los tiempos pasados, a los días en que Dios cuidaba de mí, |
| 03 | cuando hacía brillar su lámpara sobre mi cabeza y yo caminaba a su luz entre las tinieblas! |
| 04 | ¡Si estuviera como en el otoño de mi vida, cuando Dios protegía mi carpa, |
| 05 | cuando el Todopoderoso aún estaba conmigo y me rodeaban mis hijos; |
| 06 | cuando mis pies se bañaban en lecha cuajada y la roca derramaba para mí arroyos de aceite! |
| 07 | Si yo salía a la puerta principal de la ciudad y ocupaba mi puesto en la plaza, |
| 08 | los jóvenes se retiraban al verme, los ancianos se levantaban y permanecían de pie. |
| 09 | Los príncipes retenían sus palabras y se tapaban la boca con la mano; |
| 10 | a los jefes se les apagaba la voz, se les pegaba la lengua al paladar. |
| 11 | Sí, el que me oía me felicitaba y el que me veía daba testimonio a mi favor. |
| 12 | Porque yo salvaba al pobre que pedía auxilio y al huérfano privado de ayuda. |
| 13 | El desesperado me hacía llegar su bendición, y yo alegraba el corazón de la viuda. |
| 14 | Me había revestido de justicia, y ella me cubría, mi rectitud era como un manto y un turbante. |
| 15 | Yo era ojos para el ciego y pies para el lisiado, |
| 16 | era un padre para los indigentes y examinaba a fondo el caso del desconocido. |
| 17 | Rompía las mandíbulas del injusto y le hacía soltar la presa de sus dientes. |
| 18 | Entonces pensaba: «Moriré en mi nido, multiplicaré mis días como el ave fénix |
| 19 | Mi raíz se extenderá hacia el agua y el rocío se posará en mi ramaje. |
| 20 | Mi gloria será siempre nueva en mí y el arco rejuvenecerá en mi mano». |
| 21 | Ellos me escuchaban con expectación, callaban para oír mi consejo. |
| 22 | Después que yo hablaba, nadie replicaba, mi palabra caía sobre ellos gota a gota. |
| 23 | Me esperaban como a la lluvia, abrían su boca como a la lluvia de primavera. |
| 24 | Si les sonreía, les costaba creerlo y no querían perderse la luz de mi rostro. |
| 25 | Yo les elegía el camino y me ponía al frente; me instalaba como un rey con sus tropas y adonde yo los llevaba, se dejaban guiar. |