| 01 | El Señor se dirigió a Job, y le dijo: |
| 02 | ¿Va a ceder el que discute con el Todopoderoso? ¿Va a replicar el que reprueba a Dios? |
| 03 | Y Job respondió al Señor: |
| 04 | ¡Soy tan poca cosa! ¿Qué puedo responderte? Me taparé la boca con la mano. |
| 05 | Hablé una vez, y no lo voy a repetir; hay una segunda vez, y ya no insistiré. |
| 06 | El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo: |
| 07 | ¡Ajústate el cinturón como un guerrero: yo te preguntaré, y tú me instruirás! |
| 08 | ¿Quieres realmente anular mi sentencia, y condenarme a mí, para justificarte? |
| 09 | ¿Tienes acaso un brazo como el de Dios y truena tu voz como la de él? |
| 10 | ¡Adórnate entonces de magnificencia y altivez, revístete de esplendor y majestad! |
| 11 | Da libre curso a los desbordes de tu ira y humilla al orgulloso con tu sola mirada. |
| 12 | Con una mirada, doblega al arrogante, aplasta a los malvados allí donde están. |
| 13 | ¡Húndelos a todos juntos en el polvo, enciérralos en la prisión subterránea! |
| 14 | Entonces, yo mismo te alabaré por la victoria obtenida con tu mano. |
| 15 | Mira ante ti a Behemot: él se alimenta de pasto como un buey. |
| 16 | ¡Cuánta fuerza hay en sus riñones, qué vigor en los músculos de su vientre! |
| 17 | Endereza su cola como un cedro, los nervios de sus muslos están bien entrelazados. |
| 18 | Sus huesos son tubos de bronce: sus miembros, como barras de hierro. |
| 19 | Es la primera de las obras de Dios, que lo convirtió en el adalid de sus compañeros, |
| 20 | porque las montañas le aportan un tributo, y también las fieras que retozan en ellas. |
| 21 | El se recuesta bajo los lotos, en lo oculto de los cañaverales y pantanos. |
| 22 | Los lotos lo cubren con su sombra, los sauces del torrente lo rodean. |
| 23 | Si el río se enfurece, no se perturba; está sereno, aunque un Jordán le llegue a la garganta. |
| 24 | ¿Quién podrá tomarlo por los ojos o taladrar su nariz con un punzón? |
| 25 | Y a Leviatán, ¿podrás pescarlo con un anzuelo y sujetar su lengua con una cuerda? |
| 26 | ¿Le meterás un junco en las narices o perforarás con un garfio sus mandíbulas? |
| 27 | ¿Acaso te hará largas súplicas o te dirigirá palabras tiernas? |
| 28 | ¿Hará un pacto contigo y lo tomarás como esclavo para siempre? |
| 29 | ¿Jugarás con él como con un pájaro y lo atarás para entretenimiento de tus hijas? |
| 30 | ¿Traficarán con él los pescadores y se lo disputarán los comerciantes? |
| 31 | ¿Acribillarás con dardos su piel y su cabeza a golpes de arpón? |
| 32 | Prueba a ponerle la mano encima piensa en el combate y desistirás. |